La leyenda del Gallo de la Catedral de Quito: resumen, personajes y moraleja

Si cruzas la Plaza Grande de Quito cuando ya cerraron los almacenes y solo quedan las palomas dormidas en los árboles, levanta la vista hacia la Catedral. Allá arriba, recortado contra el cielo, hay un gallito de metal que gira con el viento. Parece un adorno más, pero en Quito todos saben que ese gallo tiene memoria. De él nace la leyenda del gallo de la catedral: la historia de un señor muy rico que se burló de él una noche de más y terminó en el suelo, con las piernas arañadas y una promesa que ya no pudo romper.

Te la voy a contar como se cuenta en las casas quiteñas: primero corta, para salir del apuro de la tarea; después completa, con sus personajes y su moraleja; y al final te llevo al lugar exacto donde el gallo sigue vigilando. También te dejo una lámina para imprimir.

¿Cuál es la leyenda del gallo de la catedral?

La leyenda del gallo de la catedral es una leyenda quiteña colonial. Don Ramón Ayala y Sandoval, un hombre rico y bebedor, insultaba cada noche a la veleta de la Catedral hasta que el gallo bajó a castigarlo.

Es una de las leyendas del Ecuador que más se enseñan en la escuela, junto con Cantuña y el Padre Almeida, y forma parte de las leyendas de la Sierra que ya te contamos en nuestra guía. Los abuelos le dicen con cariño el gallito de la catedral, y en los libros de texto aparece como el gallo de la catedral, leyenda de Quito. Es la misma historia con distinto nombre.

¿Quién es el autor de la leyenda y cuándo se creó?

No tiene un autor con nombre y apellido. Es una tradición oral que pasó de abuelos a nietos y que se ubica en el Quito colonial. Con los años se recogió por escrito en recopilaciones como Leyendas y tradiciones quiteñas: de la edición de 1988 de ese libro salió la versión que publicó El Universo en 2014.

Sobre su origen, todas las versiones coinciden en que es de Quito y en que pasa entre la Plaza Grande y una tienda de licores del centro. Donde no se ponen de acuerdo es en la dirección de esa tienda: unas la ponen en la bajada de Santa Catalina y otras en el barrio de San Juan. Esas diferencias son normales en una leyenda que se contó de boca en boca durante generaciones.

Leyenda del gallo de la catedral: resumen corto

Si tienes cinco minutos antes de entregar la tarea, este es el resumen de la leyenda del gallo de la catedral. Ya luego volvemos a la historia con calma.

Don Ramón Ayala y Sandoval era un quiteño rico que pasaba las tardes tomando mistelas en la tienda de la chola Mariana. De regreso a casa, al cruzar la Plaza Grande, se paraba frente a la Catedral y se burlaba del gallo de la veleta: «¡Para mí no hay gallos que valgan, ni el de la Catedral!». Una noche el gallo bajó, le clavó la espuela en las piernas y no lo dejó levantarse hasta que prometió no volver a beber ni a insultarlo. Don Ramón cumplió su palabra.

Resumen corto para niños

Había una vez un señor muy orgulloso llamado don Ramón. Todas las noches, después de tomar, pasaba frente a la Catedral de Quito y le gritaba al gallito del techo que él era más valiente. Una noche el gallo se cansó, bajó volando y le dio un buen arañazo con su espuela. Don Ramón, muerto de miedo, prometió portarse bien y no volver a molestarlo. El gallito regresó a su lugar, y ahí sigue hasta hoy.

Esta leyenda del gallo de la catedral corta para niños sirve para leerla en voz alta en clase: dura menos de un minuto y tiene un final que siempre saca risas.

Inicio, nudo y final de la leyenda

Cuando la tarea pide la leyenda por partes, o dibujarla en escenas, esta tabla te lo deja listo:

ParteQué pasaQué dibujar
InicioDon Ramón, rico y orgulloso, toma mistelas donde Mariana y al volver se burla del gallo en la Plaza Grande.Don Ramón de noche frente a la Catedral, señalando al gallo.
NudoUna noche el gallo baja, lo tumba con la espuela y le exige una promesa.El gallo enorme sobre don Ramón, que está en el suelo.
FinalDon Ramón promete no beber ni insultar más, y el gallo vuelve a la cúpula.Don Ramón saludando al gallo con el sombrero en la mano.

Hasta aquí, la versión que cabe en un cuaderno. Pero la leyenda tiene otro sabor cuando la escuchas completa, con la rutina de don Ramón y ese detalle del final que casi nadie cuenta.

La leyenda del gallo de la catedral completa

Esta es la leyenda del gallo de la catedral de Quito contada de principio a fin, juntando lo que repiten todas las versiones escritas.

Don Ramón Ayala y Sandoval era de esos quiteños que no tenían que trabajar. Se levantaba temprano y desayunaba como rey: según la versión de Ecuador Mi Tierra, lomo asado, papas, huevos fritos, chocolate, pan de huevo y queso de Cayambe. Luego pasaba la mañana entre sus libros y sus recuerdos, dormía la siesta y almorzaba con los amigos. Una vida sin apuros.

A las tres de la tarde empezaba lo bueno. Don Ramón se iba a la tienda de la chola Mariana, una mujer simpática que vendía mistelas, esos licores dulces y de colores que se tomaban en copitas. Una copa llevaba a otra, y a otra más. Cuando por fin salía, ya era de noche y las calles del centro estaban vacías.

El camino a casa pasaba por la Plaza Grande. Y ahí, cada noche, don Ramón hacía lo mismo: se paraba frente a la Catedral, miraba hacia arriba, donde el gallo de la veleta giraba con el viento, y lo desafiaba a gritos. «¡Qué gallito, qué disparate de gallito!», le decía entre risas. Y remataba: «¡Para mí no hay gallitos que valgan, ni el de la Catedral!».

El gallo lo escuchó noche tras noche, sin moverse. Hasta que una madrugada, cuando don Ramón repetía su bravuconada, sintió que una espuela enorme le rasgaba las piernas. Cayó de espaldas sobre las piedras. Encima de él estaba el gallo, gigante, con las alas abiertas y los ojos encendidos, sin dejarlo mover ni un dedo.

—¿Prometes no volver a tomar mistelas? —le preguntó el gallo.

—¡Lo prometo! ¡No tomaré ni agua!

—¿Y prometes no volver a insultarme?

—¡Ni siquiera te nombraré!

Don Ramón empeñó su palabra de caballero. Solo entonces el gallo lo soltó, abrió las alas y volvió a su sitio en lo alto de la Catedral, como si nada hubiera pasado. Desde esa noche, dicen, don Ramón no volvió a probar una mistela y se convirtió en un hombre respetuoso con todos.

Y ahora, el detalle que casi nadie cuenta. En algunas versiones, como la que recoge Hasta la Vuelta, el gallo nunca bajó. Fueron los amigos de don Ramón, cansados de verlo borracho cada noche, quienes se escondieron en la plaza y le montaron la broma para quitarle el vicio. ¿Fue el gallo o fueron los amigos? Eso ya lo decides tú.

Lo que sí queda claro es que cada personaje tiene su papel, y vale la pena mirarlos uno por uno.

¿Cuáles son los personajes de la leyenda del gallo de la catedral?

Los personajes principales son don Ramón Ayala y Sandoval, el protagonista; el gallo de la Catedral, que lo castiga; y la chola Mariana, dueña de la tienda de mistelas. Algunas versiones suman a los amigos de don Ramón.

PersonajeQuién esQué hace en la historia
Don Ramón Ayala y SandovalUn quiteño rico y orgullosoBebe mistelas y cada noche se burla del gallo
El gallo de la CatedralLa veleta de la Catedral de QuitoBaja, lo castiga y le exige una promesa
La chola MarianaDueña de la tienda de mistelasLe sirve las copas a don Ramón cada tarde
Los amigos de don RamónSus compañeros de almuerzoEn algunas versiones, montan la broma del gallo

Si te pidieron los personajes de la leyenda del gallo de la catedral para una tarea, con esta tabla ya tienes lo básico. Pero cada uno tiene algo más que contar.

Don Ramón Ayala y Sandoval, el protagonista

Es el centro de la historia y el que aprende la lección. Rico, sin preocupaciones y muy seguro de sí mismo, representa al señor de la Colonia que se creía por encima de todo, hasta de los símbolos de la iglesia. Ojo al buscarlo: la leyenda del gallo de la catedral de don Ramón habla de Ramón Ayala y Sandoval, no del músico mexicano Ramón Ayala.

La chola Mariana y su tienda de mistelas

Mariana no es mala ni buena: es la que atiende la tienda donde empiezan los problemas. En unas versiones se llama Mariana y en otras Marianita, y su tienda cambia de barrio según quién cuente la historia. Las mistelas que vendía eran licores dulces que se servían en copitas de colores.

El gallo de la Catedral, el que pone orden

Es el personaje más especial, porque existe de verdad: es la veleta que sigue en lo alto de la Catedral. En la leyenda actúa como juez. Aguanta los insultos en silencio, castiga cuando se le acaba la paciencia y perdona cuando don Ramón promete cambiar.

Los amigos de don Ramón

Solo aparecen en algunas versiones, pero le dan a la historia un final con doble lectura: el castigo pudo ser una broma de amigos preocupados por él. Por eso, cuando alguien te pregunta cuáles son los personajes de la leyenda del gallo de la catedral, conviene nombrarlos aunque sea al final.

Y con los personajes claros, la pregunta que casi siempre viene después en clase es otra: ¿qué nos quiere enseñar esta historia?

¿Cuál es la moraleja de la leyenda del gallo de la catedral?

La moraleja es que la soberbia y los excesos se pagan: quien se cree más que los demás termina humillado. También enseña a cumplir la palabra dada, porque don Ramón nunca rompió su promesa.

Si la tarea pide el mensaje de la leyenda del gallo de la catedral, o una reflexión, puedes ir un poco más allá. La historia transmite tres ideas que los abuelos quiteños repetían sin decirlas en voz alta:

  • Nadie es tan grande como para burlarse de todo. Don Ramón tenía dinero, pero eso no lo ponía por encima de la ciudad ni de sus símbolos.
  • El vicio te vuelve ridículo. No es el gallo quien empieza la pelea: son las mistelas las que hablan por don Ramón.
  • Siempre hay una segunda oportunidad. El gallo no lo destruye, lo perdona a cambio de que cambie.

¿Qué significa la tradición del gallo?

No es casualidad que el castigo venga de un gallo. En la tradición cristiana, el gallo es el que cantó cuando Pedro negó a Jesús, y por eso en muchas iglesias recuerda el arrepentimiento. Poner a un gallo a corregir a un borracho soberbio era una forma muy quiteña de dar un sermón sin subir al púlpito.

¿Por qué el Gallo de la Catedral de Quito es una leyenda?

Porque cumple todas las características de una leyenda. En clase suele resumirse con una frase: la leyenda del gallo de la catedral es irreal con personajes reales. Mezcla hechos imposibles con lugares que existen.

CaracterísticaCómo aparece en el gallo de la catedral
Lugar realLa Plaza Grande y la Catedral de Quito
Elemento realLa veleta del gallo, que sigue en su sitio
Hecho irrealUn gallo de metal que baja y habla
Transmisión oralSe contó de generación en generación antes de escribirse
Objetivo moralizadorCorregir la soberbia y la borrachera
Versiones distintasCambian la tienda, el final y hasta el nombre de Mariana

Esa mezcla es justo lo que la hace tan pegajosa: la historia no se queda en el libro, porque puedes ir a la plaza y mirar al gallo a los ojos. Y eso es lo que vamos a hacer ahora.

El gallo de la catedral existe: dónde verlo en Quito

Sí, el gallo de la catedral existe. Es una veleta metálica en lo alto de la Catedral Metropolitana de Quito, junto a la Plaza Grande. Se ve desde la plaza y, de cerca, en el recorrido por las cúpulas.

Para encontrarlo, párate en la Plaza Grande frente a la Catedral y busca las cúpulas cubiertas de cerámica verde. Sobre una de ellas está el gallo, girando según sople el viento. Si vas al atardecer, cuando la luz se pone naranja detrás del Pichincha, entiendes por qué los quiteños le inventaron una historia.

¿Cuál es la historia de la Catedral de Quito?

La Catedral se empezó a construir en 1535, al año siguiente de la fundación española de Quito, y se convirtió en catedral en 1545, cuando se creó el Obispado de Quito. Las obras no terminaron hasta 1799. Se llama catedral porque es la iglesia donde está la cátedra, es decir, la sede del obispo.

Algunos datos curiosos de la Catedral Metropolitana que casi nadie nota al pasar:

  • Sobrevivió a varios desastres. La erupción del Pichincha de 1660 la dañó, y los terremotos de 1858 y 1859 afectaron su campanario, que se restauró en 1930.
  • Guarda a un héroe de la independencia. El mariscal Antonio José de Sucre descansa en su propia capilla dentro de la Catedral.
  • Sus cúpulas son verdes. Están cubiertas de cerámica vidriada, y sobre ellas se levanta el gallo.

Cómo ver el gallo de cerca

La Catedral tiene un museo y un recorrido por sus techos y cúpulas. La entrada está en el lado que da a la Plaza Grande, y durante las misas no se hacen visitas. Los horarios y el precio cambian, así que confírmalos antes de ir.

A pocas cuadras está San Francisco, escenario de la leyenda de Cantuña, así que puedes armarte una ruta de leyendas en una sola tarde. Y si te da hambre, en nuestra guía de comida típica de Quito tienes las huecas del Centro para cerrar el paseo.

Del tejado de la Catedral al Metro de Quito

El gallo ya no solo vigila la plaza. En noviembre de 2023, el alcalde Pabel Muñoz anunció que el gallo de la Catedral sería el símbolo guardián de Cultura Metro, el programa cultural del Metro de Quito, según El Universo. Casi 500 años después de que empezara la Catedral, el gallito de la catedral bajó otra vez, esta vez al subsuelo.

Y si ya lo viste en persona, el siguiente paso es llevarlo al papel.

Leyenda del gallo de la catedral para imprimir y dibujar (PDF)

«Dibuja en tres escenas la leyenda del gallo de la catedral» es una de las tareas que más se repiten en las escuelas de Ecuador. Por eso te dejamos una lámina lista: la leyenda del gallo de la catedral para imprimir, con las tres escenas en línea para colorear y una frase debajo de cada una.

Las tres escenas siguen el inicio, el nudo y el final de la tabla de arriba:

  1. La burla. Don Ramón, con sombrero y bastón, señala al gallo desde la Plaza Grande.
  2. El castigo. El gallo baja con las alas abiertas y don Ramón cae al suelo.
  3. La promesa. Don Ramón, arrepentido, promete no beber más mientras el gallo vuelve a la cúpula.

Si prefieres hacer tu propia leyenda del gallo de la catedral con dibujo, un consejo que funciona: dibuja al gallo siempre más grande que a don Ramón en la segunda escena. Así se entiende el susto sin escribir una palabra.

Leyenda del gallo de la catedral en tres escenas para colorear
Leyenda del gallo de la catedral en tres escenas para colorear

Cómo dramatizar la leyenda: guion corto en tres escenas

Para una presentación en clase o una casa abierta, este guion de la leyenda del gallo de la catedral dura unos tres minutos y necesita cuatro actores.

EscenaPersonajesDiálogo clave
1. La tiendaNarrador, don Ramón, MarianaMariana: «¿Otra mistelita, don Ramón?» / Don Ramón: «¡Que sean dos, que la noche es larga!»
2. La plazaNarrador, don Ramón, el galloDon Ramón: «¡Qué gallito, qué disparate de gallito!» / El gallo baja y lo tumba.
3. La promesaDon Ramón, el gallo, narradorGallo: «¿Prometes no volver a tomar?» / Don Ramón: «¡No tomaré ni agua!» / Narrador: «Y desde esa noche, cumplió su palabra».

Un truco para el disfraz del gallo: una capa roja con plumas de cartulina y una cresta de fomix bastan. Y para el final con giro, los amigos pueden salir de detrás del gallo y quitarse el disfraz.

Y si algún compañero de clase o un amigo de fuera te la pide en inglés, también la tenemos lista.

La leyenda del gallo de la catedral en inglés

Esta es la leyenda del gallo de la catedral en inglés, en una versión corta que sirve para la clase de English o para contársela a un turista en la Plaza Grande.

The Legend of the Rooster of the Cathedral. Don Ramón Ayala y Sandoval was a rich and proud man from Quito. Every afternoon he drank mistelas, a sweet liquor, at Mariana’s shop. On his way home he crossed the Plaza Grande and mocked the rooster on top of the Cathedral: «No rooster is better than me, not even the Cathedral’s!» One night the rooster came down, scratched his legs with its spur and pinned him to the ground. Don Ramón promised never to drink again and never to insult the rooster. The rooster flew back to the dome, where it still stands today.

Y con esto ya tienes la leyenda en todas sus versiones. Quedan las preguntas que más nos llegan.

Antes de que baje el gallo

La próxima vez que cruces la Plaza Grande de noche, haz la prueba. Mira hacia la Catedral, busca la silueta del gallo sobre la cúpula verde y quédate un momento en silencio. No hace falta gritarle nada. Ya sabes lo que le pasó al último que se hizo el valiente.

Eso es lo que hace que la leyenda del gallo de la catedral siga viva: no está guardada en un libro, está ahí arriba, girando con el viento sobre la plaza. Y cada niño que la dibuja para la escuela la vuelve a contar.

Si te quedó gusto a más, sigue con la leyenda del Padre Almeida, otro quiteño que se escapaba de noche, y cuéntanos en los comentarios qué versión del gallo te contaron a ti.

Preguntas frecuentes sobre el gallo de la catedral

¿Cuál es la historia del gallo de la catedral?

Es la leyenda de don Ramón Ayala y Sandoval, un quiteño rico que, borracho de mistelas, insultaba cada noche a la veleta de la Catedral. Una noche el gallo bajó, lo hirió con la espuela y le hizo prometer que no volvería a beber.

¿Cuál es la leyenda del gallo de la Catedral en el Ecuador?

Es una de las leyendas más conocidas de Quito. Cuenta cómo el gallo de la Catedral Metropolitana castigó a un hombre soberbio y bebedor que se burlaba de él al cruzar la Plaza Grande.

¿Cuál es el origen de la leyenda del gallo de la catedral?

Es una tradición oral quiteña ambientada en la época colonial, sin autor conocido. Se recogió por escrito en recopilaciones como Leyendas y tradiciones quiteñas.

¿Quién era don Ramón Ayala y Sandoval?

Es el protagonista de la leyenda: un hombre rico y orgulloso que pasaba las tardes tomando mistelas y las noches desafiando al gallo de la Catedral de Quito.

¿El gallo de la catedral existe?

Sí. Es una veleta metálica sobre una de las cúpulas de la Catedral Metropolitana de Quito, frente a la Plaza Grande. Se ve desde la plaza y de cerca en el recorrido por los techos.

¿Qué son las mistelas?

Son licores dulces que se servían en copitas. En la leyenda, don Ramón las tomaba en la tienda de la chola Mariana antes de burlarse del gallo.

¿Cuál es la leyenda más famosa de Quito?

No hay una sola. Las más contadas son la leyenda de Cantuña, la leyenda del Padre Almeida y la del Gallo de la Catedral, las tres ambientadas en el Centro Histórico.

¿Por qué hay un gallo en la Catedral de Quito?

Es una veleta, que marca la dirección del viento. Además, en la tradición cristiana el gallo recuerda la negación de Pedro y el arrepentimiento, por eso aparece en lo alto de muchas iglesias.

¿Dónde descargo la leyenda del gallo de la catedral en PDF?

En este artículo: la lámina de tres escenas para colorear se descarga gratis en PDF, en la sección para imprimir y dibujar.


Fuentes

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